CUESTIONES METODOLÓGICAS SOBRE
EL ESTUDIO DE LA GUITARRA
(Versión 1er.borrador incompleto)
-Marco Armellino. Mayo 2013. La
Plata -
A
menudo puede observarse en las clases de guitarra, tanto la falta de criterios
globales metodológicos como la adopción de ineficaces criterios de estudio que obstaculizan el proceso de aprendizaje
del instrumento.
Ambas
vías generan situaciones inconexas, heterogéneas, que guardan dentro de sí la
desarticulación de la trama musical y por ende, todo el significado e interés que ella conlleva.
Los
momentos de estudio, las situaciones de estudio, deben ser musicales en sí
mismos y no deben entenderse como un ‘nivel previo’ a la música, ni como un
‘momento técnico’ o un paso descontextualizado de la misma, ya que de este
juicio se desprende que dichas
situaciones tienen menor valor porque pensamos que lo
importante es ‘cuando salga’, cuando esté ‘armada’, ‘estudiada’ o la
toquemos ‘bien’, menospreciando así el proceso de estudio en detrimento de una
situación ideal futura. Es un prejuzgamiento negativo de la función de estudio
que debe revertirse.
Estudiar música es hacer música
Estudiar
música es hacer música. El momento de estudio es el momento musical por
excelencia, ya que es allí (en los tiempos de estudio) donde uno construye la
interpretación, donde se va comprendiendo la trama musical que la obra le
impone como factum en ese íntimo
proceso hermenéutico, en esa complicidad de signos encontrados, intuidos y otros escurridizos, signos interpretativos
que en la obra acabada van a impregnar la ejecución.
Las
buenas interpretaciones se desprenden de buenos procesos de estudio; las
interpretaciones musicales y expresivas son el necesario consecuente de modos
musicales y expresivos de estudiar.
¿Qué
sucede a partir del momento que se pauta la obra a estudiar?, ¿Qué mecanismos
operan, tácitamente o no, en el primer encuentro con la obra?, ¿Cómo se
continúa a partir de ese primer momento hasta la primera clase donde se la
expone ante el profesor como primera propuesta musical?, ¿Y a partir de allí
hasta que se encuentre un primer equilibrio de interpretación estable?, ¿Y de
ahí en adelante? ¿Sirve la misma propuesta de ejecución tanto para una clase,
un parcial, un final, una audición compartida, un concierto solista, una
grabación? Estas preguntas sólo tienen como fin la reflexión sobre las
directrices que estructuran nuestro proceso de estudio del instrumento, y sobre los diferentes niveles del mismo;
algunas serán contestadas otras no.
Es a la
luz de lo que sucede a menudo en las clases de guitarra que surgen estas
cuestiones, sobre todo en esos primeros momentos donde las obras se exponen por
primera vez, dejando al descubierto los tácitos criterios metodológicos que
guían, desde las sombras, nuestro estudio. Este pequeño artículo es una
reflexión sobre ellos, a fin de sacarlos de la invisibilidad, y que esa
corporeidad lograda sirva para que seamos conscientes de su existencia, y a partir
de allí, poder operar para que el
proceso de estudio se convierta en el momento y lugar donde se construye
nuestra interpretación musical, en vez de dejarlos librados al descuido desde
donde suelen obstaculizar dichos procesos.
Algunas
de esas consideraciones son las siguientes:
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PROBLEMÁTICAS
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CONSIDERACIONES CONSTRUCTIVAS
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Pulsos distintos e
inestables. Tempo rápido o rapidísimo.
Diferentes
pulsos por fragmentos (lentos-rápidos).Fluctuaciones per se.
El pulso
inestable altera y rompe con la proporcionalidad rítmica, por lo tanto con el
ritmo.
La
adopción de un tempo rápido puede generar constantes zonas problemáticas,
desfragmentaciones, desarticulación de la trama musical, ansiedad y sensación
de frustración al no poder dar continuidad a la obra.
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Tempo
adecuado al estudio (lento o muy lento).Pulso que pueda mantenerse estable
(podemos usar un metrónomo como guía o marcar con el pie, instancias que
luego deben pasar a ser internas)
La
fluidez o continuidad reside en poder tocar (la obra o fragmentos cada vez
más inclusivos), de principio a fin a un mismo tempo y sin cortes.
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Pseudo memorización
Se
prescinde de la partitura antes de tiempo, se rellenan los olvidos con otras
notas, se tocan u omiten los bajos, se alteran los ritmos y la métrica.
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No
prescindir de la partitura antes de tiempo.
Ir
tocando a la vez que se va leyendo. En las sucesivas instancias de estudio la
visión de la misma deja de ser puntual para ser cada vez más abarcadora hasta
el punto que sólo sirve como ‘guía formal’ donde lo que se va siguiendo es la
sucesión de las grandes partes y no las notas puntuales. Luego de esta
instancia puede pasarse a omitir la guía de la partitura para dejarle dicha
función a la memoria; este paso considera que ya podemos representar la trama
musical completa sin dudar de las notas o ritmos, es una instancia superadora
de los símbolos gráficos. Aquí la memoria oficia de guía.
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Postura inestable o incómoda
a) Genera movimientos del cuerpo
o la guitarra que interrumpen u obstaculizan el devenir musical. Genera
ruidos, mecanismos, técnicas o posiciones defectuosas que exigen esfuerzo
muscular excesivo, inoportuno, o innecesario. No favorece la memoria
muscular.
b) Relación
posicional entre la partitura y el cuerpo.
Movimiento innecesario
constante del cuello. Puede ocasionar incomodidad, fatiga de la zona, dolor muscular,
contracturas a corto y largo plazo.
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a) Encontrar una postura
personal y cómoda, que a partir de los puntos de apoyo y correctos
mecanismos, nos permite lograr estabilidad en la guitarra y en el cuerpo.
Esta búsqueda no puede omitir: dispositivos de elevación del instrumento,
(dígase banquito, ergoplay, cintas,
apoyadores, etc.), elevación adecuada del mismo, altura de la silla, postura
corporal (espalda, piernas, brazos), puntos de apoyo y cuestiones ligadas al
mecanismo de brazos y manos.
b) Relación
posicional entre la partitura y el cuerpo.
Ubicación de la partitura en
una inclinación adecuada a la postura del guitarrista. Aconsejo que no esté
enfrentada al ejecutante, sino en una
inclinación ladeada al mástil de la guitarra, de modo que no se genere un
vaivén constante (movimiento innecesario) del cuello entre la visión del
accionar de la mano en el diapasón (mano izquierda para los diestros), y la
visión de la partitura. Con la inclinación que sugiero se abarca en un mismo
campo visual, tanto la partitura como
el accionar de dicha mano.
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Fragmentación de frases
Dificultades
técnicas no resueltas en determinados pasajes o situaciones musicales en
relación a mano izquierda o derecha, traslados, mecanismos, etc.
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Identificación
y aislamiento de las dificultades, para luego transformarlas en ejercicios
donde se particularicen los aspectos a trabajar, es un tiempo detenido para
buscar soluciones. Estos ejercicios deben poder trasladarse a otras posiciones y a
diferentes cuerdas para ampliar la configuración y el trabajo sobre el mismo,
a fin que las soluciones puedan estar disponibles en un mayor área de
aplicación.
Una
vez cumplido este paso, incorporar el pasaje en cuestión dentro del ‘recorte’
o fragmento musical en el cual está inserto a un tempo adecuado al estudio.
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Lecto-escritura
Niveles
de incomprensión del código musical escrito, tanto del lenguaje tradicional
general como el específicamente guitarrístico con sus particulares
anotaciones.
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No
retrasar o postergar las asignaturas de la carrera que se ocupen de dichas
cuestiones.
Acostumbrarse
a la práctica de lectura a primera vista.
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Otro aspecto a tener en cuenta es el de la edición personal de las partituras, que puede abarcar desde el simplísimo hecho de pegar dos hojas o marcar señas con color, hasta la elaboración de complicados cuadernillos con varias hojas enlazadas por pliegues, donde el criterio es que con el mínimo movimiento podamos ir corriendo las hojas sin obstaculizar o interrumpir la ejecución. Este tipo de elaboración también puede incluir: ampliación o disminución de las hojas, recortes, solapas, marcadores, etc.
Nota: Este
articulo surge como inquietud de investigación sobre las metodologías tácitas
que operan negativamente sobre el proceso de estudio de la guitarra. El marco
está dado por la observación en las clases de instrumento-guitarra de la
carrera de Educación musical de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad
Nacional de La Plata, cuyo
Profesor titular es Mario Arreseygor.
Esta
versión es un primer borrador dispuesto a enriquecerse con el aporte de colegas
que con su visión crítica a partir de la práctica,sumen desde su perspectiva,
aspectos que aquí están llamados a la omisión.