domingo, 24 de enero de 2010

Hacia una epistemología de la vanguardia Argentina-3ra. y última parte-

CONCLUSIÓN

Hacia una epistemología Argentina

A lo largo de las distintas exposiciones, hemos encontrado mucha e interesante información en referencia a la consideración de una vanguardia argentina.
A continuación listaré los conceptos más sobresalientes a mi juicio de los distintos expositores.


-Crítica al anti-institucionalismo. (Giunta)

-La experimentación. (Giunta)

-Crítica a la escisión entre vanguardia artística y vanguardia política. (Tarcus)

-La vanguardia como importación. (Piro)

-Mercado y vanguardia. (Piro)

-La mediocridad como vanguardia. (Piro)

-Los editores como vanguardia. (Piro)

-Legado en disputa (desde lo hegemónico a la oposición) (Longoni)

-Vanguardia “moderada”. (Longoni)

-Recuperación de cruces omitidos entre política y arte. (Longoni)

-Vanguardia como efecto sobre el entorno, el contexto, y no como enciclopedia textual. (Longoni)

-La vanguardia como categoría histórica, o período concreto de radicalización de lo nuevo. (Dubatti)

-Capacidad de incidencia en lo real, desde lo micro-político (Dubatti)

-Vanguardia como proceso de modernización. (Dubatti)

-Vanguardia como arte de avanzada. (Monjeau)

-“Tradición” de vanguardia, como progreso artístico del arte en función de lo nuevo. (Monjeau)

-Contradicción entre producto artístico y respuesta a las instituciones. (Janches)

-El anti-espacio (Janches)

-La vanguardia como moda, como producto editorial de consumo. (Janches)

-La ilegibilidad como nueva dimensión de la obra artística. (Jarkowsky)

-Diferencias entre lo nuevo y lo actual en arte. (Jarkowsky)

-Semblante de vanguardia (Teocharidis)

-Solo la desconexión de los materiales no es vanguardia. (Teocharidis)

-La vanguardia como una cuestión más de género que conceptual. (Teocharidis)



Entonces estamos frente a una compleja situación de definiciones y conceptualización,
que puede entenderse a partir de dilucidar los componentes internos de la trama.
Los conceptos explicitados en el cuadro anterior configuran, a modo personal, un base a partir de la cuál es plausible construir y re- posicionar una definición de la vanguardia argentina.
Los expositores, a su tiempo y modo, han vislumbrado y han volcado su opinión al respecto de la cuestión. La tarea consiste ahora en armar el rompecabezas con el aporte conceptual de los expositores, para que la imagen de la vanguardia argentina se genuina y no mero reflejo de lo que ha sucedido en oto lugar, otro tiempo.
Valiosas las consideraciones vernáculas que han deslizado los convocados por el Rojas, sobre todo por esa defensa y búsqueda de una propia identidad no extranjerizada.
Valiosas también las críticas a la bibliografía, que se ha tergiversado en ansias de pretendida universalidad, obstaculizando hasta las definiciones conceptuales de la vanguardia en otros contextos.
Todos estos pasos son imprescindibles para trazar el camino que nos conduzca al objetivo del trabajo, pues de otro modo caeríamos nuevamente en el atajo histórico extranjerizante.

Es por ello que, un aporte que considere las sugerencias anteriormente expuestas, aproxime un enfoque que tienda a desarrollar sus propias definiciones de vanguardia.
A modo de ideas, sugiero tener en cuenta los siguientes aspectos:

-) Revisión crítica de la literatura sobre las vanguardias, en función de su anclaje contextual, y las consecuencias de su extrapolación. Como ejemplo podemos citar Teoría de la Vanguardia de Peter Burguer, ya que ha sido uno de los libros que han sentado base sobre el tema, y puesto a consideración en las exposiciones, sin dejar de tener en cuenta que debe ser abordado a partir de su propio contexto y perspectiva.
Muchos de los rasgos de las vanguardias propuestos a partir de este libro, no funcionan necesariamente en nuestro contexto, porque nuestro tejido cultural (en el sentido más amplio) es otro. La crítica al anti-institucionalismo (como bien lo expone contundentemente Andrea Giunta) es un claro ejemplo, un concepto víctima, de pretender una traslación directa, sin más. El no tener en cuenta estas particularidades nos lleva a pensar en una vanguardia de importación, pretendiendo el mismo efecto en diferentes contextos.

-) Recuperación de la dimensión política como componente activo de los procesos artísticos; de un proyecto común entre arte y política. Primeramente a partir de la conciencia de la interrelación de estas dos esferas en las llamadas vanguardias históricas, para luego ir en busca de esos cruces omitidos en nuestra historia, y posteriormente ver como operan hoy en nuestra realidad, y esto a partir de todos los regionalismos.

-) El punto anterior nos ofrece entonces, todo un legado, una tradición. El pensar la vanguardia en estos términos es algo que no pude dejar de considerarse, pero sin perder en cuenta la perspectiva histórica de nuestro abordaje. El resignificar la historia, sobre todo en arte, abre todo un abanico hermenéutico que bien puede ser explotado por situaciones u obras artísticas, abriéndole el camino a una profundidad temporal alejada del presente, con su potencialidad puesta a futuro. Cito el ejemplo de las fuentes de agua y la oposición a la muestra de “Dalí monumental”, abordado en la exposición por Ana Longoni.

-) Modernización y vanguardia. Primeramente tendríamos que considerar, nuevamente, una cuestión local acerca de los procesos de Modernización. Nuevamente los contextos.
Luego poner a consideración la tensión entre vanguardia y Modernización, y a partir de allí entonces pensar si nuestra vanguardia no ha sido en realidad nuestra Modernización.
Traigo a colación aquí, el concepto de lo nuevo, quizá uno de los rasgos que nadie ha dejado de comentar. Este concepto es nombrado como en función de no perder en cuenta, más allá de la historia y las disímiles definiciones, que siempre puede haber vanguardia en cuanto aparezcan elementos o rasgos novedosos en la práctica artística. Ojo: Nuevo, modernización, actual, son conceptos que deben re-definirse y diferenciarse, entre sí, y también en función dialéctica con los conceptos de arte y vanguardia.

-) Se ha comentado mucho la sensación de percibir una vanguardia como minimizada: “moderada” , de “semblante” o “minusválida”. En todas ellas circula la idea que las experiencias artísticas Argentinas no han sido verdaderamente vanguardistas, sino, que han imitado experiencias extranjeras, o no han generado un proyecto más amplio que abarque lo político o lo social. Al decir que no son vanguardistas, es porque estamos comparando con otro modelo de vanguardia, entonces pregunto ¿cuál es ese otro modelo de vanguardia, las históricas o un idealismo? En verdad una afirmación así, encierra media verdad y media mentira, porque por un lado gravita la idea de no cumplir con ciertas “expectativas” de vanguardia, pero, como se dijo en alguna de las exposiciones, si esos rasgos de la vanguardia tradicional generan novedad al incorporarlos a nuestro contexto, no habría tanta contradicción.

-) Mercado y vanguardia: Parece haber, hoy más que nunca, una estrecha relación entre estos conceptos. Tenemos el caso de la arquitectura, donde Janches nos contaba, que son las revistas editoriales las que marcan tendencia, moda, vanguardia y consumo. Son ellas que deciden que se publicita y que no en tal número; y por medio de la publicidad, se toma contacto con el público. Y en esa decisión reside también un acto político. También Piro piensa la vanguardia relacionada con los editores, son ellos, dice, los que toman riesgos, al poner a merced del mercado un producto artístico.
De ahí también que participar de cierto consumo de vanguardia (galerías, revistas, actitudes, productos, concursos, modismos), genere la idea de vanguardia como moda, que desde cierto punto de vista, son dos conceptos antagónicos.

-) La ilegibilidad es un concepto plausible de ser tenido en cuenta, ya que se podría trazar toda una historia a partir de la tensión legible/ilegible, y creo que incorpora una perspectiva nueva en la elaboración de nuestra vanguardia.

-) La experimentación, la exploración de los lenguajes artísticos es todo un hecho en nuestra latitudes, eso le reprocha Andrea Giunta a Burguer como aspecto que no ha sido debidamente tenido en cuenta. Pero otro lado el abuso que se ha hecho de la desconexión, de la ausencia de todo programa, linda en muchos casos con la mediocridad. Como se ha dicho, si la exploración no genera ningún camino, simplemente se queda en eso. Repetir ciertos gestos de vanguardia porque sí, es un sin sentido.



Entonces, por lo expuesto anteriormente, queda en evidencia la factibilidad de construir una definición Argentina del concepto de vanguardia.
Para ello, primeramente, es necesario trazar una revisión crítica de la bibliografía fundamental para entender el fenómeno en contexto, cómo se irradia, cómo sucede en otros lugares otros tiempos, y sobre todo, el por qué. Solo así podemos atender la totalidad de los aspectos en situación contextual y dialéctica.
La política, la tecnología, son aspectos que no deben dejarse de lado, ya que afectan al hecho en sí, en su esencia y en sus aspectos de distribución.
La posición que ocupe nuestro país en todos lo ítems en que pueda categorizarse, en latinoamérica, en occidente o en el globo, inmediatamente repercute en peculiaridades que deben ser tenidas en cuenta. ¿Cómo puede ser un rasgo la anti-institucionalidad en un contexto sin instituciones?
Cada disciplina artística aporta una aproximación o un desvío que no puede solaparse en función de las generalizaciones; mientras que en algunas disciplinas lo moderno se ha confundido con la vanguardia, en la danza en cambio, como cuenta Teocharidis, se ha reaccionado contra lo moderno.

Posteriormente re construir o construir, nuestra historia artística para desprender mediante su análisis, los rasgos que la identifican, los cuales deben sopesarse en función de su entramado contextual, y en dialéctica con la historia y la cultura de las vanguardias históricas.
 
Marco Armellino


Bibliografía y fuentes

* Beigel, Fernanda (2006). La epopeya de una generación y una revista. Las redes editoriales de José Carlos Mariátegui en América Latina. Argentina. Ed. Biblios

*De la Fuente A. José Alberto en Literatura y Lingüística. (2005). N° 16, págs: 31-50 Santigo de Chile.

*De Micheli, Mario 1966(1992).Las vanguardias artísticas del siglo xx. Madrid. Alianza Editorial.

*Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation

* Schwartz, Jorge. (1991).Las vanguardias latinoamericanas. Textos programáticos y críticos. Madrid: Ediciones Cátedra.

*Sebreli, Juan José (2000). Las aventuras de la vanguardia. Bs. As. Sudamericana

*Vanguardias Argentinas (2003) Argentina- Ed. Libros del Rojas.

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